Estrasburgo reducirá las cargas administrativas a las microempresas
La propuesta de la eurocámara permitiría un importante ahorro a las empresas.
> Elena Peña
Europa es un conglomerado de países con diversas realidades sociales y económicas. Por un parte está el norte de Europa, acostumbrado a un tipo de economía donde la Bolsa tiene un peso muy específico y existe tradición de grandes empresas, el centro con Francia y Alemania a la cabeza que son quienes tratan de marcar las pautas desde Estrasburgo y el sur, acostumbrado a un mercado más atomizado y regionalista donde priman, con mayor porcentaje que en otros países, las pequeñas y medianas empresas, micropymes y autónomos.
Desde la puesta en común de la moneda única, la mayor preocupación de Europa era crear un activo mercado interior para seguir creciendo y haciéndose más fuerte como la primera economía mundial. Puesto que había alcanzado en 2005 según el Fondo Monetario Internacional al superar a Estados Unidos en mil millones.
Ahora bien, el problema de pensar a lo grande es olvidarse de la realidad que rodea todo el conjunto de la Unión Europea. Y esto parece haber sucedido ya que quienes manejan los hilos del poder económico en el Viejo Continente, quienes en sus economías cuentan con mayor poder de las grandes empresas y se olvidan de la importancia de los ‘pequeños peces que nadan en el mar del mercado común’.
Como comentó Pedro Mezquida, presidente de ASNEPA en una conversación con motivo de las elecciones a la Cámara de Comercio de Valencia con Empresa y Finanzas: “si cogemos y hacemos un análisis de lo que sería Europa en general tenemos dos partes: Europa del norte, con sus oligopolios y sus macroempresas; y Europa del sur, estaríamos hablando de Portugal, España, Italia, Grecia..., que tienen una estructura de microempresas muy superior a la que tiene Centroeuropa. Los intereses de las directivas europeas siempre van a favor de las grandes empresas como es el caso de la directiva de servicios donde se dice que todo el mundo va a poder trabajar en cualquier parte de la UE con el perjuicio de eso lleva implícito para todo lo que puedan ser las microempresas en España y en todos los países, porque habla de eliminar cualquier discriminación positiva a favor del pequeño negocio”.
Y aclara: “si yo estoy en el norte a mí lo que me interesa es que las grandes empresas sean capaces de hacer cualquier cosa y nos las discriminen del pequeño negocio que siempre en países como España reciben las ayudas necesarias porque, como bien se sabe, es el primer escalón a la empresa”.
... actúa localmente
Piensa globalmente, actúa localmente es uno de los lemas de la nueva globalización y, en este sentido, parece que poco a poco a los políticos de Bruselas se les ha caído la venda de los ojos y han visto el potencial que supone para la tocada economía de sus países el hecho de simplificar el entorno a las compañías, especialmente a las microempresas que son la gran mayoría de los emprendedores europeos. Para entenderlo mejor sería preciso aclarar cómo se conforma en cifras este apartado económico de la Unión.
En la Unión Europea, según los datos de la Oficina del Parlamento Europea existe cerca de 7.200.000 empresas de las cuales, un 75% de ellas son microempresas, con lo que estamos hablando que más de 5 millones de compañías en el continente cuentan con menos de 10 empleados en sus filas y cuentan con un balance inferior a los 500.000 euros. Este porcentaje se amplía cuando más al sur del continente nos situamos superando el 90% de pymes en el tejido empresarial de países como Italia o la propia España. |