Las consultoras aciertan en el 90% de los contratos frente al 30% de las ETTs
La gran mayoría de las empresas todavía seleccionan por recomendación o el “boca oreja”.
Consultoras, ETTs, empresas que realizan directamente la selección de personal... A la hora de buscar al empleado “perfecto”, el abanico es muy amplio; pero, ¿cuál es la mejor opción? Empresa y Finanzas, tras crear una firma “ficticia” pudo comprobar las diferencias: la consultora se perfila como la más idónea; la ETT, la menos aconsejable.
> Mª José Jorge / Sabela Álvarez
Una de las principales claves del éxito de cualquier organización empresarial pasa por su capital humano. Contar con un equipo competente y competitivo, implicado tanto en la cultura empresarial de la compañía como en su objeto de negocio es prácticamente una garantía de triunfo. Las firmas se han percatado de esta realidad y, en los últimos años, han prestado una mayor importancia a todos los procesos relacionados con la optimización de sus recursos humanos. Sin embargo, no siempre es fácil dar con el profesional más adecuado.
El mercado ofrece múltiples fórmulas para conseguirlo, pero no todas ellas igual de efectivas, tal y como pudo comprobar Empresa y Finanzas tras hacerse pasar por una firma “ficticia”, a la que facilitaron información que no siempre se correspondió con la solicitada como “periodistas”.
En España existen cerca de mil compañías dedicadas al reclutamiento de trabajadores, que facturan en torno a los 250 millones, sin embargo, todavía “el 90% de las personas que entran a trabajar en una empresa lo hacen por recomendación o por el boca oreja y sólo un 10% a través de firmas dedicadas a la selección de personal”, según asegura Ignacio Bao, presidente de Bao&Partners Signium International.
Las organizaciones de más de doscientos empleados cuentan, habitualmente, con su propio departamento de recursos humanos pero, en la mayor parte de las ocasiones, el reclutamiento de personal se deja en manos ajenas. La principal razón está en el ahorro de costes que supone para la empresa. “Externalizar un proceso de selección ofrece a las empresas no sólo ahorro de costes de oportunidad, si no de tiempos de cobertura y acceso a herramientas ágiles y de bases de datos especializadas por perfiles y niveles”, explican desde la consultora Adecco. Además, puntualizan, “se aprovechan de la experiencia de procesos similares tanto en otros clientes de su sector como de procesos del mismo perfil en otras empresas”.
El porcentaje de error juega a favor de la externalización de este proceso, pero no de cualquier externalización: hay claras diferencias entre una consultora y una ETT. Según Rafael Sebastián, experto en dirección y gestión de recursos humanos, “si la selección la realiza la propia empresa internamente, el porcentaje de acierto se sitúa entre un 60 y un 70%, mientras que si se externalizar alcanza el 90%. Se cometen más errores desde el propio departamento de recursos humanos de la compañía porque no están acostumbrados a seleccionar.” Su experiencia de más de 28 años como director de recursos humanos en empresas como Renfe, Schweppes o cerámicas Keraben, así lo certifica. Uno de los motivos está en que “desde fuera todo se ve de una forma más aséptica, no se está marcado por lo negativo que pueden tener los entornos”. En este sentido, apuesta por acudir a una consultora para “realizar aquellos temas a los que no llega una organización, principalmente, porque no disponga de un departamento de recursos humanos que toque todas las áreas. El caso concreto de la selección, es un elemento complicado y una pyme no suele tener profesionales de la selección exclusivamente”.
Si lo que la compañía está buscando es un mando intermedio o directivo, la práctica común es recurrir a una consultora, hoy más frecuente, debido a la crisis, al permitir recortes en el departamento de Recursos Humanos, según apuntan desde Grupo RH Asesores.
El coste suele situarse en torno a un 33% del salario bruto anual del futuro contratado, y su principal baza es la especialización. Pero como de todo hay en botica, esto no siempre es garantía de éxito. “Lo aconsejable para acertar a la hora de buscar una consultora es asegurarse de que sus componentes sean directivos porque garantiza que conozcan el proceso interno de la empresa y su problemática, que sepan que es la complicación directiva, la sindical, porque un simple consultor tiene una visión más de gabinete”, recalca Sebastián.
Las ETTs siguen siendo “las hermanas feas” en este campo, pues trabajan con un mayor porcentaje de error. Sólo si la necesidad de personal es limitada en el tiempo y, por alguna razón, como exceso de producción o sustituciones de personal, pueden ser la solución más rápida, aunque no siempre la más efectiva. Por lo general, sólo el 30% de los trabajadores inicialmente contratados por ETT acaban formado parte del equipo. |