LA EVASIÓN LASTRA LA ECONOMÍA
El Déficit público alcanzado hace que la lucha contra el fraude sea imprescindible.

> María Muñoz
En España siempre ha funcionado la lógica de la picaresca. Desde el Lazarillo de Tormes hasta nuestros días muchos han sido los que han utilizado sus propias estratagemas para obtener un beneficio propio. Sin embargo, esto llega a ser contraproducente para un país.
¿Por qué? Se preguntarán ustedes. Los datos son claros. La economía sumergida en España es un lastre para el propio desarrollo nacional. Anualmente en España se evaden más de 80.000 millones de euros según cifras de los Técnicos de Hacienda y la deuda fiscal ha aumentado hasta los 37.000 millones de euros (v éase gráfico).
Esto, unido a la escasa capacidad recaudatoria que ha obligado al Ejecutivo central a elaborar medidas fiscales que penalizan el consumo, provoca que dentro de los Presupuestos estatales las inversiones se reduzcan drásticamente.
Esto se agrava cuando se totabilizan todas las actuaciones en caja B, es decir, la economía sumergida que soporta España junto con los fraudes a la Seguridad Social. Según datos del Banco Mundial esto vendría a suponer un 22,6% del Producto Interior Bruto nacional. Nada más, ni nada menos que un montante de 250.000 millones de euros, que se dice pronto.
Ante estas cifras cabe pensar ¿quiénes son los principales infractores? Aquellos que piensan que sólo las grandes empresas son las que defraudan, incurren en error; pues aproximadamente el 96% de las compañías han evadido o siguen evadiendo impuestos.
Hasta el momento, la principal actividad en la que se había detectado fraudes era la construcción. Sin embargo, existen otros bienes sobre los que fndamentan actualmente los estudios que desde la Administración se están llevando a cabo para combatir el fraude fiscal, los de lujo.
Entre ellos, destacan aviones, embarcaciones y sus amarres, automóviles de gran cilindrada, obras de arte y residencias suntuarias.
Todos contra el fraude
La Organización Profesional de Inspectores de Hacienda del Estado ha propuesto recientemente un Plan Especial de Actuación de la Administración Tributaria con el fin de restar la deuda fiscal en 100.000 millones. Una medida que sería diez veces más efectiva que la proclamada subida fiscal del Gobierno .
Las previsiones de 2008 elaboradas por la Administración central sobre el déficit público no están tan alejadas de la realidad ya que del 9,5% esperado, actualmente la cifra está cercana al 10%. Para llegar a reducir esta cifra, según los Técnicos de Hacienda, no pueden ser ‘únicamente’ las medidas empleadas la subida de impuestos o la reducción del gasto, sino que es imprescindible lograr que los que no pagan sus impuestos, lo hagan: “lo que tendría un impacto recaudatorio superior a cualquier aumento de presión fiscal”.
El debate político sobre el fraude fiscal ha sido portada durante las últimas semanas. Así, entre las opiniones emitidas, el secretario general de CC.OO., Ignacio Fernández Toxo, anotó que esta lucha debería ser un objetivo prioritario. El sindicalista asegura que el Gobierno saldría muy beneficiado si se invirtieran 600 millones de euros en dotar a la inspección de Hacienda de más recursos y personal.
La variedad de fraude fiscal agrava la dificultad de su control. Toxo advierte que el peligro no sólo está en el IVA “de la factura del electricista”, sino “en las grandes transacciones y en las Sociedades de Inversión de Capital Variable (Sicav), aunque sea un fraude legal”, concluyó.
Blanqueo de capitales
Los flujos comerciales con el exterior son una de las más conocidas y utilizadas vías para el blanqueo de capitales.
Los movimientos, no sólo de divisas sino también de efectivo a terceros países, son ahora revisados más si cabe. Tras la concatenación de batacazos bursátiles y la mala marcha de la economía, los gobiernos occidentales se han puesto las pilas en cuanto al blanqueo de dinero y su depósito en fondos ubicados en paraísos fiscales. Estos mueven entre 11 y 13 billones de euros anualmente. Alguno de los considerados paraísos fiscales, como Liechestein o Andorra, ya están endureciendo sus normativas fiscales para dejar de ser un foco de blanqueo de dinero y fuga de capitales.
Los países del norte de África son uno de los focos en los que la Agencia Tributaria y el Gobierno han puesto su mirada. En algunas ocasiones la evasión que se hace en esta región está relacionada con otros actos delictivos como la introducción de drogas. Las organizaciones criminales simulan la realización de exportaciones para obenter así deducciones fiscales que no les pertocan y desviar a consumo las tasas impositivas derivadas de alcohol o tabaco
En este sentido, el GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional) ha desarrollado una serie de recomendaciones a las naciones en la lucha contra el blanqueo de dinero entre las que destacan la persecución activa del contrabando de sustancias ilícitas y estupefacientes, de a cuerdo con la Convención de Ginebra o la concepción de unas leyes de confidencialidad financiera que no dificulten el trabajo de quienes persiguen a los infractores.
Los países de la OCDE se han puesto serios y desde el pasado mes de junio han endurecido las medidas para eliminar del mapamundi a los paraísos fiscales. Actualmente, esta Organización reconoce distintos tipos de paraísos fiscales según hayan implementado o no las normas impositivas acorde al estandard internacional (ver tabla).
Todas las propuestas apuestan porque los paraísos fiscales no cooperantes sean perseguidos hasta su extinción. Sin embargo, mientras tanto, en España se necesita más responsabilidad fiscal y menos Lazarillos de Tormes. |