Europa lidera la producción de biodiesel a nivel mundial
La producción de biocombustible se cifra en 7,7 millones de Toneladas.
> Elena Peña
La energía del futuro ya es presente. Durante décadas se ha estado hablando de la importancia del desarrollo de energías limpias. Lo que allá por los años 80 parecía sacado de una película de ciencia ficción es ahora una realidad y es que el biodiésel ha llegado para quedarse. Y eso es así pese a las trabas que durante décadas han puesto ciertos gobiernos occidentales y petroleras.
Ambos bandos se unen ahora al carro de la ecología. Bien porque le han ‘visto las orejas al lobo’ con eso del cambio climático, bien porque han visto la oportunidad de negocio que suponen las denominadas energías limpias.
Sea por concienciación social o por visión empresarial el desarrollo de los biocombustibles se ha convertido en un hecho clave que trae rentabilidad. De hecho, hay más proyectos vinculados con éstos a pesar de que sean otro tipo de energías, como la solar o la eólica, la que más renombre tengan.
El Viejo Continente se adelanta
En este sentido, Europa ha tenido gran visión y el desarrollo de los biocombustibles en el Viejo Continente ya se ha convertido en una tradición y estamos ante el advenimiento de la segunda generación de los mismos.
Tras años de incertidumbre, como se indica en el estudio de Infinita Renovables, comienza una etapa de desarrollo de los mismos gracias a una serie de medidas legales adoptadas por la Unión Europea para incoporar el biodiésel en los carburantes , algo que afecta directamente a petroleras y gobiernos que tienen en compromiso normativo de introducir este tipo de energía.
Una segunda oportunidad
El desarrollo de una segunda generación de biocombustibles supone una mejora agregada a la producción de biodiesel. Este tipo de biocombustible de segunda generación es el que se crea a partir de ‘cultivos de biomasa no comestible’, con lo que no afecta los precios del campo y evita la temida especulación.
La producción europa actual, según Infinita Renovables, se cifra en 7,7 millones de toneladas, a pesar de la ralentización que ha sufrido el sector a causa de la crisis económica. Sin embargo, las pretensiones europeas es llegar a producir entre 30 y 35 millones en 2020.
Una fuerte apuesta por este tipo de energía no sólo por la importancia del desarrollo de la ecología sino también para evitar la dependencia de Estados Unidos y la escasez que ya empieza a tener el continente de crudo.
Entre los proyectos para el fomento del biodiésel destaca PROCURA (Programa Energía Inteligente pra Europa) que prentende el acceso a gran escala a vehículos con propulsión a base de combustibles alternativos para el alquiler o la compra. |