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ENTREVISTA |
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ENRIQUE QUEMADA, Consejero Delegado de ONEtoONE |
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“La liquidez y la caída del consumo están haciendo mucho daño a las empresas”
ONEtoONE es un banco de inversión especializado en el asesoramiento de Fusiones y Adquisiciones. Empresa y Finanzas ha querido saber cuál es su visión de la situación actual a la que se enfrentan las empresas, especialmente las pymes y las familiares.
> Elena Peña
¿A qué retos se enfrenta la economía española?
España tiene un problema de competitividad. La economía española triplicó su endeudamiento en el periodo 2003-2007 alcanzando los 2,7 billones de euros, las familias gastaban más y, como consecuencia las empresas vendían más.
La mayor competencia internacional hacía que se estrechasen en ese periodo en media un 19% los márgenes operativos de nuestras empresas y su deuda se incrementó también un 50%, pero con tanto consumo (con dinero prestado) las ventas subieron en media un 27% y las cuentas de resultados daban beneficios. Parecía que no pasaba nada.
Ahora que baja el consumo (pues hay que devolver lo prestado) los beneficios pasan a pérdidas y se pone de manifiesto que nuestras empresas necesitan escala para competir y exportar. Esta es la principal causa de nuestro déficit comercial y por ello viene en nuestro país una inevitable oleada de concentración empresarial.
España es un país en que abundan las empresas sin el tamaño ni las economías de escala suficientes para competir en un entorno globalizado, pues junto a Portugal, Italia y Grecia, España es uno de los países de la Unión Europea con un tejido empresarial más desagregado y, por tanto, con mayores problemas de competitividad.
¿Cuál cree que es el futuro que le depara a la misma?
Viene un periodo de concentración empresaria a través de Fusiones o Adquisiciones. En otros casos, unas empresas se harán con la cuota de mercado que dejen las empresas que cierren a causa de su falta de competitividad.
¿En qué situación deja todo esto a la pequeña empresa, especialmente a la empresa familiar?
La crisis de liquidez y la caída de ventas por caída del consumo están haciendo un daño tremendo a las empresas, por un lado venden menos y como no tienen tamaño tienen dificultades para exportar, por otro los bancos les cortan las líneas de crédito, los clientes pagan cada vez más tarde y los proveedores (si ven que la empresa está en situación delicada) exigen que se pague al contado.
La solución en esas circunstancias es ampliar capital, ya sea con dinero de los propios accionistas o con dinero de terceros. Afortunadamente, numerosos Family Offices y entidades de capital riesgo tienen dinero fresco y buscan invertirlo en proyectos empresariales que sean motor de una concentración en su sector. En España se han vendido más de 10.000 empresas en los últimos tres años y muchas familias tienen dinero excedente para invertirlo en proyectos empresariales interesantes. La oportunidad está ahí para el que quiera buscarla.
¿Cuáles son las claves para que las empresas familiares sea adapten y hagan frente al entorno económico?
Muchas empresas familiares han pasado el punto de no retorno en el cual ya nada volverá a ser lo mismo: los balances ya están agotados tras meses de erosión. Las estructuras internas también están resentidas después de mucho tiempo de noticias negativas, porque nadie se motiva ni ilusiona con proyectos donde la bajada de ventas es la moneda corriente. Es hora de levantar la cabeza para buscar soluciones alternativas a las que se han gestionado en este último año y medio. Toca adoptar decisiones valientes y responsables.
Una de sus acciones prioritarias es resolver el problema de capacidad excedente en un entorno donde la recuperación del consumo sigue siendo un espejismo: en septiembre el dato de ventas del sector minorista revela una caída del 3,4%. Muchos empresarios han observado que la solución pasa por el acuerdo con otras compañías que tengan problemas similares, y esto se está reflejando en una fuerte subida después de verano de las operaciones de fusión.
¿Algún consejo o truco para ‘sobrevivir’ a la crisis?
Como decía el General MacArthur “Todos los fracasos de la humanidad se resumen en dos palabras: demasiado tarde”, por ello, las empresas españolas que no lideren o se apunten al inevitable proceso de concentración, se tendrán que enfrentar a la falta de competitividad y, por tanto, la desaparición.
El truco es evitar el efecto avestruz y tomar la iniciativa buscando capital para reforzarse ante la crisis o conseguir economías de escala para competir en el entorno global apuntándose a la concentración de su sector vía fusiones, compra. |