Las pymes, hiperreguladas y excesivamente fiscalizadas
Muchas veces los factores que impiden el crecimiento de las empresas son totalmente externos
Cuando la normativa local choca frontalmente con la nacional y ésta no tiene nada que ver con la europea, cuando el Impuesto de sociedades llega al 30% anual en el caso de las pymes (mientras que en otros países se mueve entre el 12% y 15%), es prácticamente imposible reprochar a las empresas que no crezcan más de lo que lo hacen.
> Marina Falcó
La competitividad es un asunto de dos. Al contrario de lo que se pueda pensar no sólo las entidades son las responsables de su crecimiento y expansión, las diferentes Administraciones también tienen mucho que explicar.
Un dato basta como ejemplo de las limitaciones con las que se encuentran las empresas en su andadura. El Impuesto de sociedades alcanza un 30% en el caso de las entidades que facturan hasta tres millones de euros al año, este porcentaje aumenta hasta el 35% cuando se supera esta facturación. Mientras, la media de este gravamen en la Unión Europea es del 23%, e incluso, tal y como afirmó el ex-presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), José María Cuevas, “las entidades españolas deben competir contra países que se mueven entre el 12% y 15%”.
Otro de los aspectos relacionados con la fiscalidad que oprime a las empresas es el endurecimiento de las condiciones de acceso a la financiación. Las entidades bancarias han restringido la concesión de créditos por lo que las empresas padecen verdaderos problemas de liquidez, y si a esto le sumamos el aumento de la morosidad e impagos, muchas pymes se ven condenadas al estancamiento.
Barreras normativas
Una de las conclusiones que se desprende del “Observatorio de situación económica de la pyme” realizado por la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME), es que el exceso de regulación en determinadas actividades genera un impacto que ralentiza la productividad.
Según explica Miguel Portal, presidente de la Confederación Valenciana de la Pequeña y Mediana Empresa (PYMEV), “España está hiperregulada en comparación con otros países lo que dificulta el crecimiento y desarrollo del tejido empresarial”.
Las barreras administrativas aparecen desde el principio, ya en la constitución existen impedimentos que obstaculizan el dinamismo y suponen un importante gasto, tanto en tiempo como en dinero, para las organizaciones que deben contratar los servicios de una gestoría externa para solucionar todos los inconvenientes que van surgiendo.
Por supuesto a estos impedimentos se suman otros gastos extra propios del ciclo económico que atravesamos como el encarecimiento de las materias primas y de la energía. |