El centro de Carrefour en Lugo opera ya al 100% de capacidad
La plataforma de Frío y congelado surtirá a Galicia, Asturias y León

> María José Jorge
La plataforma logística de frío y congelado con la que cuenta la firma Carrefour en el polígono industrial de Begonte, en Lugo, ya opera al cien por cien de su capacidad, según ha confirmado Gazeley, la empresa promotora del proyecto.
Los plazos se cumplieron en esta ocasión y, a finales del mes de enero, como estaba previsto echaba a andar aunque al 50% de su capacidad. Paulatinamente ha ido incrementando su actividad, a lo largo de las últimas semanas, hasta comenzar a funcionar a pleno rendimiento.
Desde esta plataforma, Carrefour distribuye los productos a sus centros ubicados en la zona noroeste española. De hecho, su posición estratégica entre el cruce de carreteras de la transcantábrica y la N-VI, que supone que en un radio de 250 kilómetros se cubre Galicia, Asturias y León, fue decisiva para la elección de Lugo como entorno para su ubicación
Según el acuerdo alcanzado entre Gazeley y Carrefour, el grupo francés ocupará las instalaciones en régimen de alquiler, por un plazo de cinco años. El proyecto, que se inicio en julio de 2008 de la mano de Gazeley como promotor principal, y ABCD, como promotor delegado y responsable de la construcción llave en mano, ha supuesto una inversión de 12 millones de euros.
Instalaciones
La plataforma, que suma 10.600 m2, ha sido diseñada según lo que en logística se denomina como cross-docking, lo que llevado a la práctica significa descargar una mercancía desde un trailer o contenedor de gran capacidad, o tren entrante, para cargarla en camiones de reparto de menor volumen y capacidad, o tren saliente.
El edificio incluye una cámara de congelados de 1.326 m2, una cámara de refrigerado de 2.350 m2, así como una cámara para frutas y verduras de 1.880 m2, además de otra de temperatura ambiental de 1.395 m2. Dispone de una altura libre de 10 metros.
Respeto por el medio ambiente
El respeto por el medio ambiente ha marcado la construcción de esta infraestructura, en la que se han implantado dispositivos de ahorro energético y cuidado ambiental.
Uno de los aspectos novedosos es la utilización de amoniaco como refrigerante que, a diferencia de otros empleados convencionalmente, no supone impacto para el calentamiento global y reduce el consumo de electricidad. También se han colocado paneles fotovoltaicos en el tejado y un mecanismo regulador de la temperatura interior de la nave, que permite usar hasta 2,3 veces menos de energía de la utilizada normalmente, entre otras medidas. La instalación dispone además de un sistema de telegestión para poder actuar con rapidez en caso de avería y no romper así la cadena de frío. |