EL DISEÑO INDUSTRIAL VALENCIANO
El diseño valenciano es la clave para la diferenciación de producto
El director del IMPIVA y el diseñador Nacho Lavernia lo señalan como innovación.

Los participantes: el Director del IMPIVA, Daniel Moragues, y el diseñador Nacho Lavernia, junto al Director de Empresa y Finanzas Valencia, Pedro Sánchez. / EyF
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El director general del IMPIVA, Daniel Moragues, y el diseñador valenciano Nacho Lavernia se mostraron convencidos del potencial del diseño industrial aplicado a la empresa valenciana como valor de inversión y elemento diferenciador de los productos valencianos, en una economía de mercado en la que la competitividad es el factor clave para el éxito.
Así lo analizaron en el coloquio ‘El diseño industrial valenciano’, organizado por el Club de Debates de Empresa y Fianzas en el Hotel Hospes Palau de la Mar (C/Navarro Reverter, 14. Valencia), donde se dieron cita un nutrido grupo de empresarios y estudiantes de diseño.

Moragues y Sánchez entran juntos al Palau de la Mar, Hotel sede del debate. / EyF
En el marco de este foro de opinión, Nacho Lavernia, socio de Lavernia & Cienfuegos, uno de los referentes en Valencia, destacó que hay “un colectivo de diseño importante en la ciudad que empieza a valorarse en España y en el extranjero”. Su estudio trabaja desde hace años en el diseño de producto, el diseño gráfico y, más recientemente, el diseño de envases o packaging, una experiencia que trasladó a los asistentes en su ponencia ‘El diseño como valor de inversión y de incremento de negocio’.
Cambio del modelo de negocio
Nacho Lavernia insistió en que desde hace cinco años hay rumores de que “hay que cambiar los modelos de negocio”, rumores que la crisis financiera y la “dependencia del ladrillo” han convertido en la orden taxativa de “te renuevas o mueres”.
Para el creativo valenciano, fenómenos como la homogeneidad de la globalización, la revolución informativa que ha supuesto internet, el auge de países emergentes como China, que han instaurado una excelencia operativa difícil de superar, nuevos materiales y tecnologías, el envejecimiento de la población, los cambios sociales o la instauración de una sociedad espectáculo, han dado lugar a un nuevo modelo de consumidor que la empresa debe captar. Un consumidor más abastecido, más informado, más exigente y más poderoso, al que se llega a través de varios canales que se conforman así como “disciplinas del diseño”.

Momento del debate. / EyF
Valores añadidos
“La calidad se da por supuesta hoy día, hay que competir por esos valores añadidos, entre ellos el diseño” para poder destacar, señaló Lavernia.
“Entre la empresa y el mercado lo que hay es diseño”, insistió, al tiempo que apuntaba que “hay que pensar en el diseño como una actividad capaz de generar negocio y modelos de innovar”, entendiéndolo de manera global, como un “método de trabajo”.
El referente del diseño en la ciudad concluyó su intervención con una propuesta clara al empresariado valenciano para distinguir sus productos: “tenemos una respuesta que es el diseño”.
Factor de innovación
Por su parte, el director general del IMPIVA, Daniel Moragues, comenzó su intervención afirmando que “en los últimos 40 años hemos pasado de una economía de productores a una economía de consumidores”. La presión constante de los precios a la baja, especialmente en los productos industriales y la demanda del consumidor, que pide soluciones diferentes por las que puede estar dispuesto a pagar más, han hecho que “no haya demanda suficiente para todo lo que la economía es capaz de producir”.
Bajo el título ‘Iniciativas para la promoción e incorporación del diseño en las pymes’, Moragues recalcó que hoy en día el mercado se fragmenta sobre la base de la diferenciación de producto y puede haber oportunidades para las empresas.
El esfuerzo de comunicación con el cliente o consumidor por tanto, adquiere una importancia mayor, porque “hay que convencerle de que compre y elija nuestro producto, no porque sea más barato, sino porque es mejor o más adecuado a sus necsidades”, apuntó el director del IMPIVA.
Un mejor diseño del producto o su envase puede ayudar a mejorar su competitividad. En línea con esta idea, Moragues afirmó que así pues, el diseño “puede ser la base de la diferenciación de nuestro producto”, y se convierte en factor de comunicación, que ayuda a que el producto “le hable al consumidor por sí mismo, por medio del envase o a través de la publicidad” .

El cocktail posterior a la cita sirvió para seguir intercambiando opiniones. / EyF
Líneas de trabajo
El director del IMPIVA pasó a continuación a desglosar las líneas de actuación del Consell para incorporar el diseño en las pymes valencianas, empezando por el Plan de Acción Fomento del Diseño: IMPIVAdisseny, iniciado en 2005, y que se divide en Innoempresa y los Planes Sectoriales de Competitividad; y por otra parte en el desarrollo de infraestructuras y servicios que facilitan la gestión del diseño, en colaboración con asociaciones profesionales, centros tecnológicos y centros de formación especializados en diseño. Estos son el portal www.impivadisseny.es, el Centro de Documentación de Diseño, la promoción del diseño valenciano en exposiciones o los Institutos Tecnológicos.
Todo ello se ha traducido en más de 5,5 millones de euros en ayudas directas a través de 109 subvenciones, con una inversión de más de 7 millones, una clara apuesta ya que “la competitividad, especialmente cuando entra en juego el diseño, puede dar una visión colectiva de la imagen de un país”, dijo.
“Hoy más que nunca, innovar en diseño es incuestionable e imprescindible”, concluyó Moragues.

Sánchez y Lavernia comentan los detalles de la charla. / EyF
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